A propósito de... Noel
He conocido Noel Britton durante el duro invierno del año 1984.
Lo recuerdo bién, porque la primera cosa que me llamó la atención de él (además de su tamaño) fué su comportamiento, golpeando su famosa billetera de cuero (que todavía existe) sobre el mostrador del Dart Club Treviso, como si quisiera comprar el local y sin más, ni siquiera buenos días o buenas tardes me dijo –Sé que en éste lugar se juega a dardos, te desafío !-.
Ciertamente me sentí amenazado pero acepté el desafío: el juego de tres legs terminó dos a uno a mi favor, una victoria obtenida con cierta dificultad, después un poco más relajados pudimos conversar y conocernos un poco mejor.
En ese tiempo Noel gestionaba Villa Guidini (no todos saben que es un grande chef ) y que en poco tiempo se transformó en el tercer Dart Club asociado a la F.I.G.F.
Noel ejercitó su habilidad de gourmet por años y muchos jugadores de dardos pudieron experimentar y degustar sus especialidades de cocina.
Mientras tanto Noel había iniciado como segunda actividad, la distribución y el comercio de dardos y de piezas de recambio: eran tiempos en los cuales encontrar en Italia piezas del juego no era fácil y así Noel pudo cultivar su segunda pasión, demostrandose útil y precioso.
Los años pasaron y Noel sigue cocinando solo para los afortunados que reciben su invitación: ahora Noel es famoso por su habilidad en el comercio, por su coraje y su capacidad de ver más alla que tuvo quando abrió en Italia el primer negocio dedicado exclusivamente a los dardos.
La Top 180 (éste es el nombre del negocio), habiendo superado multiples dificultades desde el inicio y gracias al nacimiento y a la difusión de los dardos con punta soft de los años noventa, se ha transformado en una marca importante ya sea en Italia como en el extranjero.
Hoy de Noel, no solo se puede decir que es un exitoso empresario sino también que no ha perdido el auténtico amor por este desporte, amor que lo ha llevado a ejercer cargos institucionales ya sea en la F.I.G.F., como en la FIDART y a continuación lo ha llevado a esponsorizar y a sostener las dos federaciones ofreciendo siempre su experiencia y su disponibilidad.
Y para el futuro… quién sabe...
Luciano Caserta – Presidente F.I.G.F.











